Guilty plea in shooting death, burning body case

Monday, May 18, 2015

A Brooklyn Center man pleaded guilty Monday, just as his trial was to begin, to aiding the murder and burning the body of another man, Hennepin County Attorney Mike Freeman announced.

Guillermo Ayala-Enriquez, 23, pleaded guilty to second-degree intentional murder in the shooting death of Rufino Clara-Rendon. He also admitted to the aggravating circumstance of attempting to conceal the victim’s identity by burning the body. Ayala-Enriquez will be sentenced on June 23 and prosecutors will be seeking a sentence of 40 years in prison.

Ayala-Enriquez’s codefendant, Manuel Guzman, was convicted of first-degree murder following an April trial and was sentenced immediately to life without parole. A jury was being selected for Ayala-Enriquez’s trial when he decided to plead guilty to the crime. Under the Minnesota Sentencing Guidelines, he could be sent to prison for between 30 and 40 years.

According to the criminal complaint, on the evening of Aug. 7, Minneapolis firefighters were called to a dumpster fire in the 39th Street alley between Snelling and Minnehaha Avenues. When they arrived, they discovered Clara-Rendon’s badly burned body by the dumpster.

During the Guzman trial, witnesses testified to seeing what happened prior to the shooting and hearing a gunshot in a bathroom in Guzman’s south Minneapolis home.  The witnesses testified that Ayala-Enriquez and Guzman accused Clara-Rendon of being a snitch. The two men had recently committed a drug robbery and they accused Clara-Rendon of naming the robbers to the victim.  The witnesses also saw Guzman threatening the victim with the gun before the murder and saw Ayala-Enriquez with the gun in his hand after the murder. The witnesses heard Guzman tell Ayala-Enriquez, “it had to be done…, he was a liability…, you had to protect the family.”

Witnesses testified that Ayala-Enriquez and Guzman put Clara-Rendon’s body in Ayala-Enriquez’s sports utility vehicle, drove to a nearby apartment building and set the body on fire by a dumpster. A surveillance video from a SuperAmerica store showed Guzman buying two cans of gasoline not long before the victim’s body was doused with gasoline and lit on fire.

Segundo acusado culpable en caso de homicidio, incendio de un cuerpo

El lunes, un hombre de Brooklyn Center se declaró culpable de ayudar en el asesinato y quemar el cuerpo de otro hombre justo cuando su juicio estaba por comenzar, anunció Mike Freeman, el Fiscal del Condado de Hennepin.

Guillermo Ayala-Enriquez, 23, se declaró culpable al cargo de homicidio intencional en segundo grado en la muerte por disparos de Rufino Clara-Rendon. Él admitió a la circunstancia agravante de tratar de ocultar la identidad de la víctima quemando su cuerpo. Ayala-Enriquez será sentenciado el 23 de Junio y los fiscales quieren obtener una sentencia de 40 años en prisión.

Manuel Guzman, quien cometió el delito junto a Ayala-Enriquez, fue hallado culpable de asesinato en primer grado después de un juicio en Abril y fue sentenciado de inmediato a vida en prisión sin la posibilidad de libertad vigilada. Se comenzaba la selección de un jurado en el caso de Ayala-Enriquez cuando él decidió declararse culpable al crimen. Las Guías de Sentencia de Minnesota indican que él podría ir a prisión por entre 30 y 40 años.

De acuerdo con la caratula criminal, en la noche del 7 de Agosto, los bomberos de Minneapolis fueron llamados para apagar un fuego en un contenedor de basura en el callejón de la calle 39 entre las avenidas Snelling y Minnehaha. Cuando llegaron, descubrieron el cuerpo quemado de Clara-Rendon cerca del contenedor de basura.

Durante el juicio de Guzman, testigos dijeron que vieron lo que sucedió antes del disparo y que oyeron un tiro en el baño de la casa de Guzman en el sur de Minneapolis. Los testigos también dijeron que Ayala-Enriquez y Guzman acusaron a Clara-Rendon de ser un soplón. Los dos hombres habían cometido un robo de drogas recientemente y ellos acusaban a Clara-Rendon de ser quien los delató a la víctima de ese robo.  Los testigos también vieron a Guzman amenazar a la víctima con la pistola antes del asesinato y vieron a Ayala-Enriquez con la pistola en sus manos después del asesinato. Los testigos oyeron a Guzman decir a Ayala-Enriquez:  “Habia que hacerlo…, él era un problema…, tuviste que proteger la familia.”

Los testigos también dijeron que Ayala-Enriquez y Guzman pusieron el cuerpo de Clara-Rendon en el vehículo sport de Ayala-Enriquez, manejaron a un edificio de apartamentos  cercano y prendieron fuego al cuerpo al lado de un contenedor de basura. Una cámara de video del negocio Super America muestra a Guzman comprando dos latas de gasolina no mucho antes de que el cuerpo de la víctima fuera empapado en gasolina y prendido fuego.